CARMELO J. PÉREZ HDEZ.
Las casas en España no 'crecen' al ritmo que desearían sus futuros propietarios. En cuestión de superficie habitable, el tamaño sí importa y, mientras «lo deseable» es disponer de un hogar con tres dormitorios, el «más demandado por razones económicas» cuenta con dos en el mejor de los casos, explica Irene Martínez, responsable de Investigación de Mercados de CB Richard Ellis.
Traducido a metros cuadrados, la media de los pisos construidos en altura ha disminuido en los últimos siete meses algo más de dos unidades: pasando de 98,6 a 96,3 m2, según la estadística sobre vivienda que publica periódicamente el Ministerio de Fomento. La excepción a la regla viene dada por las viviendas unifamiliares, que consolidan su tendencia alcista al aumentar de 166,7 a 173,1 m2.
«El mercado de unifamiliares no es el exponente de lo que sucede en el negocio inmobiliario, sino el de los inmuebles plurifamiliares», considera la experta de CB Richard Ellis.
En Avantis, por su parte, constatan que la búsqueda de viviendas más pequeñas es una «tendencia firme» por dos motivos: «La unidad familiar es cada vez más pequeña y, sobre todo, a menos metros cuadrados, menor precio. Las más pequeñas son las más accesibles para el comprador», refiere Faustino García, director de Avantis Residencial.
Sin embargo, promotores y constructores se quejan de que no siempre es posible hacer viviendas de tamaño 'mini', como demanda un sector de la población, porque la normativa urbanística prevalece sobre los deseos de los adquirentes. «Aunque no se adapte a las necesidades de los compradores», apunta Faustino García.
Uno de los grupos de población que más interés demuestra por este tipo de residencias de reducidas dimensiones es el de los jóvenes en proceso de independizarse. A ellos se unen nuevos perfiles de clientes cuyo creciente peso en el mercado ha hecho que muchas promotoras pongan en ellos sus ojos a fin de responder a sus requerimientos.
«Es evidente que cada vez hay más familias monoparentales, por elección personal y a causa de un divorcio. Éstas, además de que no precisan de una gran superficie para su hogar, se decantan por viviendas de menor precio», corroboran fuentes de Detinsa. «Son viviendas de 'partida'. Cuando el cliente haya mejorado su situación personal accederá a una de mayor tamaño. Para muchos es la única manera», añaden.
Una tendencia 'impuesta'
Más que de una estrategia para llegar a ser propietario, los expertos de CB Richard Ellis consideran que aspirar a una casa pequeña no es una elección, sino una imposición de tipo financiero. «Incluso los jóvenes y los divorciados quieren un hogar con dos dormitorios al menos, para atender a las visitas o acoger a sus hijos. Pero no pueden pagarlo. Esto es ya un problema en algunos enclaves, como los nuevos desarrollos de Vallecas, una zona en expansión de Madrid donde muchos compradores son jóvenes con proyecto de formar una familia y, por tanto, necesitan dos dormitorios al menos. Los únicos precios asequibles para ellos no les permiten atender a esta necesidad», explican.
En cuanto a la excepción que supone el incremento de superficie de las unifamiliares, Irene Martínez considera que se explica porque cada vez se construye más lejos del centro urbano: «En las afueras hay más terreno disponible y los precios del suelo son más asumibles».
¿Hasta dónde llegarán los recortes en el tamaño de las casas? Sólo el tiempo lo dirá. Propuestas para recuperar los discutidos 'minipisos', haberlas 'hailas'.
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