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 DIRECTORIO   10 de Octubre de 2008, número 555 
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La cara y la cruz de la desgravación por vivienda
LOS PARTIDARIOS CREEN QUE SE FOMENTA LA COMPRA Y LOS DETRACTORES QUE NO SE FACILITA
BENITO MUÑOZ / MARTA BELVER

¿Más desgravación, sí; más desgravación, no? En la posible compra de vivienda ésa es una de las preguntas que continúa interesando incluso ahora, cuando la crisis es un hecho que puede ser más duradero de lo esperado. Pero también cobrará interés cuando las posibilidades de acceso a una vivienda, aun siendo difíciles, no sean tan agobiantes como en la actualidad.

Entre los políticos las diferencias suelen ser habituales. Unos dicen que no sería bueno tocar el asunto de la fiscalidad y otros se apuntan a lo contrario. Así, Inmaculada Rodríguez-Piñero, portavoz socialista de Economía en el Congreso y secretaria de Ordenación del Territorio y Vivienda del PSOE, no es partidaria de cambiar la legislación vigente al respecto.

Es contundente al decir: «Aumentar la deducción fiscal por compra de vivienda no ayuda a la adquisición. Así no se resuelve el problema actual».

«Lo que hay que resolver es facilitar el acceso sin tanto endeudamiento. La única fórmula es el fomento del alquiler para que el precio de la vivienda no sea tan exagerado. Y para ello, nosotros hemos puesto en marcha un paquete de medidas que, precisamente, impulsan el alquiler».

También recuerda la famosa ayuda de los 400 euros. «Con las últimas subidas del Euribor, el encarecimiento anual de las hipotecas ha sido de 700 euros. Una familia con dos declarantes contará con 800 euros. Eso sí ayuda a los hogares».

La oposición

En el lado contrario, es decir, en el Partido Popular, la política de desgravaciones era otra y así se hizo público en su momento. «Nosotros pensamos que la deducción por compra de vivienda debía pasar del 15% al 25% y con una incidencia inmediata», asegura Pablo Matos, portavoz del PP en el Congreso en materia de vivienda. Se refiere a los hogares que necesitan una hipoteca para comprar la casa, es decir, la inmensa mayoría de los españoles. Esta propuesta de Ley fue rechazada por el Gobierno.

No se trata de la única iniciativa de los 'populares' en fiscalización por vivienda. «Venimos pidiendo que haya negociaciones en los impuestos de las comunidades autónomas y de las corporaciones locales», apunta. Se refiere en el primer caso al Impuesto de Actos Jurídicos Documentados; y en el segundo, a las plusvalías.

El objeto de esas negociaciones es «bajar el precio de la vivienda». «Esos impuestos encarecen las casas en un 17%», añade Matos, que se lamenta por los oídos sordos del Gobierno al respecto.

Si toman la palabra los expertos inmobiliarios, la desgravación por adquisición de vivienda tiene tantos partidarios como detractores. Entre los primeros se encuentra Antonio Portillo, presidente del Consejo Académico de Vivienda del Instituto de Práctica Empresarial (IPE).

Segundas residencias

A su juicio, en un momento inmobiliario como el actual, con caídas de precios de las casas y subida de los tipos de interés de las hipotecas, una de las medidas adecuadas para reactivar el sector sería «incentivar fiscalmente la compra de segundas viviendas».

Portillo explica que la idea no es experimental, puesto que ya estuvo vigente con Felipe González como presidente del Gobierno y Miguel Boyer en el Ministerio de Economía y Hacienda. Considera que así se podría aminorar el 'stock' de un millón de pisos nuevos sin vender que hay en estos momentos en España.

El experto en fiscalidad Félix Bornstein tiene una opinión diametralmente opuesta. «Los compradores tienen la ilusión fiscal de que se deducen en sus declaraciones de la renta, pero al final las desgravaciones van a parar al bolsillo del vendedor: la demanda presiona sobre la oferta y suben los precios de las viviendas», argumenta.

Por ello es partidario de otro tipo de soluciones, como la adoptada por el Gobierno canario de crear una deducción adicional en el IRPF para los aumentos del Euribor (índice de referencia de la mayoría de las hipotecas en España). «Más que apoyar la inversión en vivienda se remedia la situación inmediata de mucha gente que no puede pagar y se contribuye al saneamiento del mercado hipotecario», señala Bornstein.

Las desgravaciones por compra de vivienda podrían desaparecer por ley pero nunca con carácter retroactivo, según los expertos.





    Un ahorro de 1.352 euros/año

    En la última campaña de la declaración de la renta se estrenó una novedad en el capítulo de desgravación por compra de vivienda habitual. A partir de ese momento, los hipotecados sólo pueden deducirse el 15% de las cuotas que hayan satisfecho a lo largo del año hasta un máximo de 9.015,18 euros.

    Antes, los que adquirieran una vivienda con financiación ajena podían desgravarse el 25% de los primeros 4.507,59 euros pagados y el 15% de lo restante hasta 9.015,18 euros, durante los dos primeros años desde la operación, y el 20% de los primeros 4.507,59 euros pagados y el 15% de lo restante hasta 9015,18 euros durante el tiempo restante de amortización del préstamo.

    Con el panorama fiscal en vigor, al comprador que destine como pago para la adquisición de su vivienda esos 9.015,18 euros anuales Hacienda le podría devolver, una vez formalizada su declaración, hasta 1.352,77 euros. Algunos expertos recomiendan a los contribuyentes ajustarse en la medida de lo posible a ese límite máximo para evitar la amortización de cantidades hipotecarias no deducibles.



     
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