FELIPE CUNA
Los boinas verdes son la mejor unidad de elite del Ejército estadounidense.Muchos de sus miembros consideraban a Aaron Bank el ejemplo del soldado de elite que sigue las órdenes sin rechistar detrás de las líneas enemigas para obtener éxitos que casi nunca aparecen en las páginas de los periódicos.
El coronel Aaron Bank, conocido como «el padre de los boinas verdes», falleció el jueves por causas naturales a la provecta edad de 101 años en una residencia de ancianos de Dana Point, en California. Hasta los últimos años de su vida, Bank siguió la rutina habitual que le convirtió en el primer comandante de este cuerpo de elite. En Fort Bragg, en Carolina del Norte, donde tienen su base los 7.700 boinas verdes del Ejército, a Bank lo consideran una leyenda. Su afición a nadar en las playas de Nueva York y su amor a la gimnasia le convirtieron primero en profesor de natación. Poco después se alistó y en 1943 se presentó a un anuncio que buscaba hombres con conocimientos de idiomas para realizar misiones especiales. El soldado, que hablaba francés y alemán, entró entonces a formar parte de una unidad de especialistas -la OSS- que sirvió de modelo después de la II Guerra Mundial para la organización de la CIA.
En la OSS aprendió a hacer cosas que los otros soldados no querían como la guerra psicológica, misiones detrás de las líneas enemigas, espionaje y operaciones en las que no debía quedar vivo ningún soldado del otro bando.
Una de estas misiones la llevo a cabo en agosto de 1944, cuando al mando de tres equipos se lanzó en paracaídas en el sur de Francia para organizar la Resistencia y volar los puentes y las líneas férreas que los alemanes utilizaban para trasladar sus municiones al frente.
En diciembre de 1944, Bank recibió órdenes de formar un grupo de especialistas para realizar una de las operaciones más secretas que preparó el alto mando aliado al final de la contienda. El objetivo era entrenar a un grupo de unos 170 prisioneros de guerra alemanes que no pertenecían a las SS y que eran antinazis para lanzarse en paracaídas sobre Austria y atrapar en la zona a los líderes del III Reich que hubieran huido de Berlín. Todo estaba preparado para que en las redes de Bank y sus hombres cayera Adolf Hitler, pero la misión fue suspendida porque los alemanes participantes levantaron sospechas en Washington.
Una vez terminada la guerra y decidido a que equipos de elite como el suyo no desaparecieran, Bank insistió ante sus superiores para crear una unidad que pudiera operar detrás de las líneas enemigas. En 1951 fue encargado de presentar ante el alto mando un informe de las operaciones secretas en las que participó durante la II Guerra Mundial y un año después el Ejército creó la Décima Unidad de las Fuerzas Especiales con los 2.300 hombres que llevarían después la boina verde que reconoce a este grupo de supersoldados.
La elección del color de la boina que les identifica fue muy interesante. Banks presentó tres opciones: una boina verde, otra colorada y otra púrpura. En 1962 el presidente John F. Kennedy aprobó definitivamente el color de la gorra. «Creo que eligió la verde porque era irlandés», recordó el soldado.
Aaron Bank, militar, nació en Nueva York en 1903 y falleció en Dana Point (California) el 1 de abril de 2004.
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