WASHINGTON.-
El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, ha admitido que la parte «más dramática» de su discurso ante la ONU defendiendo la guerra en Irak estaba basado en datos de Inteligencia incorrectos.
El reconocimiento sobre los presuntos laboratorios móviles de armas químicas que tenía Sadam Husein puede dañar aún más la credibilidad de la Administración Bush.
En febrero de 2003, Powell compareció ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y dijo que Washington tenía varias fuentes secretas que probaban la existencia de ese tipo de laboratorios letales. Pero, el viernes, el jefe de la diplomacia estadounidense se desdijo al admitir que las pruebas eran frágiles.
«En aquel momento me lo presentaron como algo sólido, pero ahora parece que no es el caso, que no era tan sólido», señaló Powell a los periodistas que viajaban con él desde Bruselas a Washington.
|