Argelia se prepara para celebrar, el próximo jueves, unas elecciones cruciales. «Por primera vez, el pueblo argelino podrá elegir a su presidente», explica el abogado Mustafa Bouchachi. El optimismo de este defensor de los Derechos Humanos sólo se ve empañado por las heridas que más de una década de violencia islámista han dejado entre los argelinos. «El presidente que resulte elegido deberá determinar la verdad sobre lo ocurrido y promover la justicia».
Mustafa Bouchachi es un experimentado abogado especializado en Derechos Humanos y está reconocido como tal por el Tribunal Supremo argelino.
Miembro de la Liga Argelina por la Defensa de los Derechos Humanos, compagina su trabajo en la investigación de casos de desaparecidos y víctimas de la tortura con la docencia, como profesor en la Universidad de Argel. Bouchachi impartió en Madrid una conferencia, invitado por Amnistía Internacional.
Pregunta.- ¿Piensa que el 8 de abril habrá unas elecciones limpias?
Respuesta.- Creo que vamos a ver unas elecciones más transparentes.Si bien el Ejército puede influir en los comicios y también la Administración puede participar en un fraude electoral, esperamos que estos comicios sean limpios.
P.- El jefe del Estado Mayor argelino, el general Mohamed Lamari, ha asegurado que la institución armada permanecerá neutral ante los resultados. ¿Significa esto que estamos ante el principio del fin de la dictadura militar?
R.- Es verdad que el Ejército ha sido el poder oculto que ha gobernado Argelia desde la independencia y es el responsable de lo ocurrido en los últimos años. Es la primera vez que los generales afirman que no tienen candidato, que serán neutrales y que no tienen la última palabra en las elecciones. Y esto tranquiliza a la gente, porque por primera vez hay una impresión clara de que esta vez serán unas elecciones transparentes. Esperemos que sea así y, en ese caso, será el principio del fin del reinado del Ejército en la vida política argelina.
P.- ¿Qué opina de la Ley de Concordia Civil lanzada por el presidente, Abdelaziz Buteflika?
R.- Hay que reconocer que, con la reconciliación nacional auspiciada por Buteflika, la violencia es menor. La situación es prácticamente de paz. Pero la Ley de Concordia Civil no ha solucionado el problema de la violencia, pues existen grupos terroristas que matan, aunque en regiones concretas. Es necesaria una verdadera reconciliación nacional para erradicar la violencia y marginar a los grupos terroristas. El problema de la violencia en Argelia es un problema político y por eso, la solución debe ser negociada entre todos los grupos políticos y el Gobierno.
P.- ¿Está a favor de que los dirigentes del Frente Islámico de Salvación (FIS) participen también en esa negociación?
R.- El FIS no existe ya como partido político. Pero si hay personalidades islamistas influyentes que puedan ayudar a traer la paz, habría que invitarlas también a participar en ese diálogo. Los argelinos necesitan paz y seguridad, necesitan vivir normalmente.