BARCELONA.-
Un grupo de okupas de la masía de Cal Suís de Esplugues de Llobregat (Barcelona) impidió ayer que el primer Trambaix, que había salido sobre las 12.30 horas de las cocheras de Sant Joan Despí, pudiese finalizar su recorrido. Una veintena de jóvenes habían colocado mesas y sillas en las vías. Además, una treintena de vecinos de Sant Joan Despí se concentró a las puertas de las cocheras con pancartas en las que se podía leer «Más seguridad para el Trambaix» o «Queremos el Metro».
En el acto inaugural de puesta en marcha del Trambaix han estado representados todos los municipios por los que pasa en el nuevo tranvía. No han asistido representantes de Convergencia i Unió en estas localidades, que ya habían anunciado su voluntad de no estar presentes porque consideraban que se tenía que retrasar la inauguración hasta que dieran resultado las medidas de seguridad que se habían puesto en marcha.
El Trambaix unirá las ciudades de Barcelona y de L'Hospitalet con varios municipios de la comarca del Baix Llobregat.
El primer teniente de alcalde de Barcelona, Xavier Casas, destacó que el tranvía es un excelente modelo de transporte y apuntó que «el éxito del Trambaix es el éxito del transporte público».
El alcalde de Cornellá, José Montilla, resaltó la importancia de la llegada del Trambaix «porque ha contribuido a la transformación de las ciudades» y ha puesto como ejemplo la mejora de la ciudad de Cornellá por la puesta en marcha de un túnel que mejora la comunicación entre los diferentes barrios de la localidad al salvar las vías del tren.
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