La operación inciada el pasado viernes contra el aparato directivo de la organización terrorista ETA continúa dando sus frutos.
Así, según explicó el ministro del Interior en funciones, Angel Acebes, los efectivos policiales franceses han descubierto una vivienda en Bagnères de Bigorre, en el departamento de los Altos Pirineos, abandonada por miembros de ETA, donde se han localizado al menos dos mochilas con ollas cargadas de explosivos y otras dos bombas lapa. Los cuatro artefactos explosivos estaban preparados para ser entregados probablemente durante los próximos días a alguno de los comandos operativos que aún mantiene ETA.
Según explicó el ministro, en cada una de las mochilas había una olla y cada olla estaba cargada con alrededor de tres kilos de explosivos, que está siendo analizado. «Iban a ser utilizadas de manera inmediata», advirtió Acebes. Calificó de «uno de los golpes más duros de los últimos tiempos» asestado a ETA la detención el pasado viernes del jefe del aparato logístico de ETA, Félix Ignacio Esparza Luri, y de otros dos dirigentes de la organización terrorista: Félix Alberto López de la Calle, Mobutu, y de su compañera, Mercedes Chivite.
Explicó que las detenciones son producto de una larga investigación de la Guardia Civil y del servicio francés de Renseignements Generaux en torno a los alquileres de inmuebles por parte de ETA, a la vez que resaltó la abundante documentación hallada tras estos arrestos, que está siendo analizada.
Pistola y dinero
Como consecuencia de estas investigaciones fue arrestado el viernes por la mañana, en la localidad gala de Saint Paul les Dax, en Las Landas, el considerado jefe del aparato logístico de ETA, Félix Ignacio Esparza Luri, Navarro, Gaba y Ana.
En el momento de la detención, a Esparza se le intervino una pistola nueve milímetros parabellum, mientras que en el registro de su vivienda se incautó otra pistola, una importante cantidad de dinero en efectivo, un ordenador, abundante documentación relacionada con ETA que se está analizando, medio centenar de temporizadores y diversos documentos de identidad falsos.
También se localizó un vehículo robado con matrículas falsificadas, agregó Acebes.
Tras esta detención, esa misma tarde fueron arrestados en las inmediaciones de Angulema, del departamento de Charente, Félix Alberto López de la Calle Gauna, Mobutu, con amplias responsabilidades en los aparatos operativo y de logística, y Mercedes Chivite Berango, encargada de compras en el extranjero y con funciones de coordinación.
Ambos portaban dos pistolas del nueve parabellum y en la casa que ocupaban los agentes hallaron documentos de identidad falsos, dinero en efectivo y documentación de la banda terrorista que también está siendo analizada, además de otro vehículo sustraído y con placas de matrícula falsificadas.
Interior explicó que Mobutu era una pieza clave de la organización terrorista. Indicó que, además de sus responsabilidades en todo el entramado logístico, este histórico dirigente etarra se encargaba de coordinar todas las estructuras de ETA cuando se producía algún golpe policial importante. Era sobre el que descargaba la responsabilidad de que la estructura etarra se desmoronara tras las actuaciones policiales.
En la vivienda donde se localizaron los explosivos, en el departamento de los Altos Pirineos, se encontraron, además, un ordenador, dispositivos electrónicos y, en sus inmediaciones, otro turismo sustraído con matrículas falsas y que, según Acebes, los etarras podrían haberlo utilizado para la entrega de los artefactos.
«Gran éxito policial»
Para el ministro, se trata de «un gran éxito» en la lucha contra ETA, ya que los tres arrestados formaban parte de la dirección de la banda terrorista. Resaltó además que Mobutu era un «referente» dentro de ETA, uno de sus miembros más veteranos y con «muy importantes» responsabilidades en la organización.
La Guardia Civil llevaba ya varios meses tras la pista de los máximos responsables del aparato logístico. De hecho, este entramado, que es el que se encarga de proveer a los integrantes de los comandos operativos de armas, explosivos y dinero, es uno de los más golpeados por las Fuerzas de Seguridad del Estado durante los últimos años.
En documentos internos, los dirigentes etarras han mostrado siempre su sospecha de que el aparato logístico estaba siendo torpedeado por agentes infiltrados de la Seguridad del Estado. Durante los últimos años, además, han estado modificando constantemente los dispositivos de seguridad para tratar de evitar los continuos golpes policiales. Sin embargo, pese a las medidas de seguridad interna de la organización terrorista, los agentes de la lucha antiterrorista han continuado con la presión sobre este entramado, el más dañado de ETA durante los últimos tiempos, según explicaron a este periódico especialistas en la lucha antiterrorista.
Acebes agradeció, una vez más, la cooperación policial de Francia en la lucha contra ETA y destacó la importante labor de los agentes de la Guardia Civil en esta investigación.