BARCELONA 0
VILLARREAL 0
CAMP NOU. 52.103 ESPECTADORES.
Víctor Valdés Reiziger Márquez s.c.Oleguer Van Bronckhorst Cocu Xavi Davids Luis García Saviola Ronaldinho Cambios: Gabri por Márquez (min.23)
Kluivert por Luis García (min. 72) s.c.Luis Enrique por Gabri (min. 88) s.c.
Reina Martí Ballesteros Coloccini Arruabarrena Battaglia Senna Jose Mari Riquelme Roger Anderson Cambios: Josico por Senna (min.65)
Arbitro: Megía Dávila
Tarjetas amarillas: Battaglia, Cocu, Jose Mari, Van Bronckhorst.
BARCELONA.- Contaba el Barça con encadenar su décima victoria consecutiva, con seguir presionando, aunque todavía no agobiando, al Real Madrid. Todas las cuentas pasaban por ganar al Villarreal.Pero el equipo de Rijkaard no encontró ayer ningún estímulo.Y suerte tuvo que el árbitro ignoró un penalti de Davids a Ballesteros en el 94.
El partido arrancó con un Barça inseguro y preocupado por hurtarle el balón a un Villarreal que le gusta recrearse pero al que le sigue faltando carácter. Ronaldinho, que no se había entrenado durante la semana con sus compañeros, intentó liderar una vez más al grupo azulgrana, pero su conexión con Saviola apenas funcionó.Más segura estuvo la defensa. Incluso cuando Gabri sustituyó a Márquez, que abandonó el campo con molestias musculares. Después fue Gabri quien se marchó con la rodilla encasquillada. Los médicos, tras una primera exploración, rebajaron el primer susto y diagnosticaron esguince de grado dos. Hoy se le realizarán más pruebas, según informa Efe.
El Villarreal también anduvo desorientado, con bastantes dessajustes entre líneas y con un Riquelme muy irregular en su regreso al Camp Nou. Su ritmo cansino desesperó a Anderson, quien tampoco acabó de cuajar en el Barça. A quien no le condicionó su pasado azulgrana fue a Roger, que combinó sus buenas maneras con su habitual contundencia. De hecho, fue la única amenaza del submarino amarillo en la primera parte. Suyo fue un potente disparo que detuvo Valdés y también un toque sutil, muerto en el poste.
El Barça, que casi siempre jugó en campo rival, volvió a atascarse en ataque. Ha perdido frescura, creatividad y profundidad. Le cuesta horrores desmontar las defensas, pero ya no se descompone en los peores momentos ni deja de perseverar.
La angustia azulgrana aumentó en el segundo acto. El Villarreal, algo más suelto, empezó a enchufarse cuando Riquelme desempolvó su mejor manual. Rijkaard intentó revertir entonces el decorado con el cuestionado Kluivert, que reapareció tras dos meses de baja por lesión, pero el holandés no pudo solucionar los males de un equipo que se reencontró con sus límites el día que soñaba con igualar su mejor marca en la Liga. Y gabri acabó lesionado, posiblemente de gravedad.