¿Qué pasará, finalmente, con Onda Cero? Desde el 16 de marzo, cuando se decidió el laudo que obliga a Uniprex, propietaria de la cadena, a pagar casi 185 millones de euros a Blas Herrero por el contrato firmado en julio de 2001, se teme por el futuro de la segunda emisora privada de radio de España y de sus casi 900 empleados.
La provisión de 193 millones de euros «para riesgos y gastos a corto plazo» por Antena 3 (actual accionista única de Onda Cero) en sus cuentas de 2003, según informaba ayer EL MUNDO, refleja la voluntad firme de los actuales propietarios de resolver el conflicto sin cerrar la empresa. «Onda Cero no va a desaparecer ni va a caer en manos de este sátrapa, Blas Herrero», aseguró Luis del Olmo el lunes en Protagonistas. «No lo va a permitir Antena 3, que es la hermana mayor de esta casa ni su presidente, el señor Lara».
«Estoy absolutamente seguro de que Onda Cero no va a desaparecer», dijo el economista Ramón Tamames citando declaraciones del consejero delegado de Antena 3, Maurizio Carlotti, a Expansión el 27 de marzo. «No veo por ninguna parte que Onda Cero pase al área de influencia de Blas Herrero».
«Hay 300 periodistas y más de 900 familias implicados en esta historia», comentó Fernando González Urbaneja, presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid y contertulio del programa.«El acuerdo es complejo porque la situación ha llegado a una situación muy difícil, pero -como todas las crisis- encierra grandes oportunidades y aquí tenemos a gente inteligente que sabrán sacar jugo a esta crisis para que la casa salga de ella fortalecida».
«A mí lo que me sabe mal es que se vaya de rositas gente como Ignacio Baeza, el consejero delegado que firmó aquel contrato terrible, del que se derivan ahora estos resultados: que la casa tenga que pagar 30.000 millones de pesetas (más del doble de lo que facturó la emisora el año pasado)».
Por aquel contrato, según Del Olmo, «Blas Herrero debía recibir 3.000 pesetas por cada oyente y el 70% de toda la publicidad que consiguiera... Todos los beneficios eran para Blas Herrero, un señor que no tiene ni puñetera idea de radio y que se ha montado una caja de música, Kiss FM, y se lo va a llevar crudo».
«Un contrato tiene que tener equilibrio entre las prestaciones», señaló Juan Alberto Belloch, ex ministro de Interior y Justicia, y actual alcalde socialista de Zaragoza. «Creo honradamente que, además de recurrir el laudo, habría que analizar jurídicamente si el contrato inicial es un contrato nulo por falta de equilibrio entre las prestaciones. Habría que atacar la esencia misma del contrato y no sólo la interpretación de ese contrato».
«Creo que un tribunal admitirá la posibilidad de un recurso frente al laudo arbitral que se modificó de la noche a la mañana», comenta Tamames. «Los orígenes de todo este embrollo están en los orígenes de Filesa», recuerda Del Olmo. «La mano pecadora del Gobierno cuando se mete en cosas que no son del Gobierno», contesta González Urbaneja.