Aunque tengamos que sumergirnos en una de las calles de la ciudad de Barcelona con los peores desagües y, por lo tanto, con los peores olores, ir de fiesta a la sala La Paloma es siempre un placer.
Fue el pasado miércoles por la noche y se presentaba la nueva temporada veraniega de Universal Mediterránea, el resort -véase hotel grande, grande, en el que hay de todo y, supuestamente, no se aburre nadie, ni los niños, ni los papás, ni por supuesto tampoco la suegra- del parque Port Aventura.
La vieja sala de baile La Paloma se llenó el pasado miércoles de globos gigantes y de proyecciones de otros mundos que crearon el ambiente propicio para que nos sintiéramos transportados hacia no se sabe dónde.
La reciente llegada de la primavera conllevó que la fiesta se convirtiera en una apasionante muestra de zapatos en la que quedó clarito que en cuestión de punteras se lleva prácticamente todo: redondas, puntiagudas, chatas lisas, de colores Dejó constancia Almudena Mazuelos, responsable del complejo turístico, que llevaba zapatos de recambio en una bolsa.
La gente que acudió a La Paloma se divirtió y el catering fue insuperable. Y también sorprendente por proceder del hasta hace poco llamado Rúcula, ese restaurante que se vendía con un «cenar mirando al mar». Y era cierto, siempre y cuando no atracara un navío gigante de la Transmediterránea frente a la cristalera.La historia la ha «salvado» una profesional que hace el pino sobre una copa (véase equilibrios), Mónica Rivarola, presente en la fiesta y que promete para ¡ya! un cambio de nombre del local. La mano que le ha metido a la cocina va con sello de calidad.
También estaba la otra noche en La Paloma la modelo Esther Cañadas.No se sabe muy bien a qué fue, pero subió al escenario con Woody y Winnie, mucho más comunicativos que la chica aún sin hablar.Lo suyo es ejercer de guapa y lo que interesa es su currículum de exes y de niñas adoptadas, aunque no quiso responder a ninguna de las preguntas. Se le olvidó que para hablar acerca del resort ya contábamos con Almudena Mazuelos. Pero bueno, ya se sabe que cuando la cadera crece, aflora la humildad y el ingenio se agudiza.Démosle tiempo.
Entre los del saber estar se vio a los Hartmann, de Santa Florentina, Ricard Fornesa, de Autopistas, los diseñadores de la firma Ailanto, Iñaki y Aitor Muñoz, Toni Cantó, y Patricia Carulla y Alejo Martínez Bordíu, la pareja con apellido nationalvip que más suena en nuestra ciudad, lugar de gente con más estilo que apellido sonoro.
Desfile con recaudación
Otra fiesta de estilo fue la que se celebró el martes en el Princesa Sofía, con el desfile del diseñador Joaquín Pérez Valette y señoras de abolengo ejerciendo de modelos. Se recaudaban fondos para la Fundació Catalana de la Síndrome de Dawn, y a pesar del frío y de la constante lluvia apenas faltó nadie.
Estuvieron en el Princesa Sofía Montserrat Trueta, la presidenta, Carmen Mateu de Suqué, Elvira Pérez Sala, Gloria Serra, Teresa Flaqué, Laura Noblom, Dinah Grijalbo, Michelle Gaillot, Xuan-Lan-Trinh y una modelo de excepción, Carla Araque, que hace unos cuantos años, en la década de los años 70, arrasó tanto en las pasarelas como en los corazones neoyorquinos.
No obstante, los niños fueron quienes mejor lo pasaron, era su noche, y más de uno, sin complejos, subió a la pasarela con los aplausos del público.