F. C. G. Corresponsal
BLANES.-
El alcalde de Blanes, Josep Marigó (PSC) finalmente prescindió de las presiones impuestas por su socio de gobierno en el tripartito, Josep Puig (ERC), y llevó a aprobación plenaria una moción que permite desencallar los proyectos viarios para prolongar la autopista C-32 hasta la comarca de la Selva y desdoblar la carretera A-2 (antes N-II). Es una medida acogida con satisfacción por el municipio de Tordera que accede a impulsar las conexiones viarias con la Costa Brava.
La decisión del PSC de Blanes ha aislado al edil republicano en el gobierno, única fuerza política que se oponía al trazado previsto y que había conseguido mantener paralizado un proyecto que se hubiera iniciado a finales de 2003. El proyecto contempla la construcción de un tramo de carretera entre la actual autopista C-32 que conectará con la comarcal GI-600 hasta Blanes y prolongar la autopista hasta Lloret de Mar. Otro vial paralelo conectará la antigua N-II con Maçanet, enlazando a su vez con la autopista del interior, la A-7.
La negativa a impulsar un nuevo trazado surgió sólo de ERC, oponiéndose al consenso obtenido por el Ministerio de Fomento y Medio Ambiente con el resto de las fuerzas políticas implicadas, Unió de Pagesos y las entidades ecologistas Depana, Codesema, Cadma-Naturalistes de Girona. La Generalitat mantiene su predisposición a aprobar el trazado inicial.
|