En la primavera la mente de los catalanes está todavía más en el invierno que en el verano. Las zonas de montaña, donde todavía se puede practicar el esquí, son las preferidas por los catalanes a la hora de reservar sus vacaciones de Semana Santa.El sector turístico prevé para estos días un aumento de la ocupación en los destinos de montaña, pero un descenso en la costa, debido en gran parte a las condiciones meteorológicas de los últimos días.
Respecto a los atentados del pasado 11 de marzo en Madrid, algunos representantes del sector discrepan en si ha repercutido o no en el turismo. El presidente de la Confederación de Empresarios de Hostelería y Restauración de Cataluña, Joan Molas, considera que el mal tiempo predominante estos últimos días «ha influido positivamente en los destinos de montaña, pero negativamente en los de playa», aunque en general las reservas «cada vez se realizan más tarde», informa Europa Press.
En cuanto a los niveles de ocupación, Molas afirmó que en «las estaciones de montaña del Pirineo existe una previsión general de entre el 80% y el 85%», mientras que en la Costa Daurada la previsión es del 70% y en la Costa Brava, del 60%.
En la ciudad de Barcelona, según Molas, «los hoteles de tres y cuatro estrellas alcanzarán el 80% de ocupación», mientras el resto no superan el 70%. En esta misma línea, fuentes de la Asociación de Hostelería de la Costa Brava, donde generalmente se concentra parte importante de los turistas que reciben las comarcas de Girona, aseguraron que «los destinos de montaña y del interior están prácticamente llenos», con una previsión de ocupación del 90%.
En los destinos de playa, no obstante, «todavía quedan plazas», según las mismas fuentes, probablemente debido al tiempo, «que suele ser un factor decisivo, sobre todo a última hora».
El director del Patronat de Turisme de Lleida, Xavier Moncayo, por su parte, cree que en su provincia en general «el nivel de reservas es bueno», ya que está «en línea con el año pasado».Según Moncayo, los atentados en Madrid «no han provocado repercusiones negativas» en los desplazamientos turísticos.
No obstante, el presidente de la Federación de Hostelería de Lleida, Juan Antonio Serrano, señaló que este año «las reservas están llegando más tarde» que en años anteriores, lo que no es «demasiado habitual» para estas fechas. Las principales causas son, en opinión de Serrano, «los cambios políticos» que han sacudido el país estos últimos meses, «los atentados en Madrid» y el «crecimiento desbordante» que está experimentando la oferta en el sector.
Concretamente, Serrano informó de que en las comarcas turístibas de Lleida se prevé lograr una ocupación media del 75%, aunque las noches del viernes y el sábado se espera superar el 90% de ocupación.
El presidente del Gremio de Hoteles de Tarragona, Mateu Casals, también opina que «este año la Semana Santa no se presenta demasiado alegre», puesto que se percibe cierta «intranquilidad» entre los turistas potenciales. Una economía algo «resentida» y los «recientes acontecimientos» en el panorama político han hecho que éste sea un año «más flojo que 2003».
En cuanto a las previsiones de ocupación turística en las Terres de l'Ebre, la Generalitat augura un «buen comportamiento», principalmente en las modalidades de hoteles, casas rurales y albergues, donde se alcanzan porcentajes de reservas superiores al 90%, aunque a principios de la semana próxima se espera llegar al 100%. Las Terres de l'Ebre, además, ofrecerán esta Semana Santa un total de 13.103 plazas turísticas, 1.886 más que el año pasado, y fundamentalmente estarán concentradas en cámpings (7.440) y hoteles (3.423). Las principales actividades demandadas en esta zona giran en torno al turismo activo, senderismo, recorridos en bicicleta o rutas, y los espacios más visitados son el ya habitual parque natural del Delta del Ebro, el parque natural de Ports y la vía verde, que reciben cada vez más visitantes debido al interés suscitado por el PHN.