PREGUNTA.- Tengo 20 años y durante el mes de agosto he mantenido varias relaciones sexuales con mi novio, siempre utilizando condón. Comprobamos que no se había roto o, haciendo fuerza hacia abajo, intentando que en la parte inferior se formase una burbuja de aire, o llenándolo con agua.
La verdad es que me preocupa mucho quedarme embarazada y siempre estoy dándole vueltas. Tenía que haberme bajado la regla el 21 de agosto, pero, sin embargo, el periodo me vino el 23 de ese mes.
Hasta ahí todo normal, yo creí que me había venido el periodo como siempre. Sin embargo, esa misma mañana noté fuertes dolores abdominales. No estaba a gusto en ninguna postura, es más, sólo estaba bien cuando iba al baño, me sentaba y me doblaba sobre mí misma. Incluso tenía escalofríos.
El dolor no era el propio de los retortijones, sino más bien se parecía al que acompaña a la diarrea; incluso fui un montón de veces al baño. Me tomé un Termalgin y poco a poco se me fue pasando. Nunca me había pasado esto, ni tampoco expulsar coágulos. Estos eran de color más bien negro y de gran tamaño al principio. Los demás días eran más pequeños.
No hizo falta que tomase más Termalgin, pues los dolores tan fuertes sólo se produjeron el primer día. La menstruación me duró cinco días.
Toda mi preocupación se debe a que he leído que el hecho de tener tantos dolores y echar coágulos puede deberse a un aborto espontáneo o sangrado por implantación. La verdad es que tengo miedo a que las molestias se deban a alguna de estas dos posibilidades y no a los dolores típicos de la regla. He pensado en hacerme un test de embarazo.
¿He sufrido un aborto? ¿Es mi regla? ¿Me hago un test de embarazo?
RESPUESTA.- En la actualidad, el temor a un embarazo no deseado, no debería ser una preocupación para la mujer. Existen métodos anticonceptivos de una gran efectividad, seguros y que además ofrecen beneficios añadidos para la salud como es el control del ciclo menstrual, tanto de la cantidad de sangrado como del dolor asociado al mismo.
La elección de un método depende de las características físicas y de los deseos personales de la mujer, en función de la comodidad que una vía de administración u otra puede ofrecerle. Es posible utilizar comprimidos, parches, anillos vaginales, dispositivos intrauterinos, implantes subcutáneos, etc.
Consulte con su ginecólogo para que junto con su consejo, elija un método anticonceptivo que suprima el temor a una gestación no deseada y que además permita controlar los síntomas molestos asociados a la menstruación que presenta.
María Jesús Cancelo Hidalgo
Especialista en Ginecología del Hospital Universitario de Guadalajara
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