MADRID.-La marca española inauguró su familia de modelos ecológicos sobre un Ibiza de la anterior generación, luego la amplió con el León y con el Alhambra –el monovolumen grande con las emisiones de CO2 más bajas, 159 gramos por kilómetro- y ahora cierra el círculo, provisionalmente, presentando la variante Ecomotive del nuevo Ibiza. Según los datos homologados, ningún otro coche de su segmento logra los registros de éste: 3,7 litros a los 100 kilómetros de consumo medio y 98 gramos de CO2 por kilómetro recorrido. Además, es el único que se ofrece con carrocería de cinco puertas-además de la SportCoupé de tres- y aire acondicionado para su modesto nivel de potencia.
De hecho, el punto de partida ha sido la versión del Ibiza con el motor 1.4 TDi (turbodiesel de tres cilindros) de 80 caballos y acabado Reference. Sobre esta base, se realizaron distintos cambios que han afectado a la aerodinámica, la gestión del motor, el peso y los neumáticos. Pero no se han tocado los desarrollos del cambio, que son los mismos del modelo de partida, con una quinta marcha muy larga.
Respecto al Ibiza sin las modificaciones, la mejora a nivel de emisiones es de 16 gramos por kilómetro, que se consiguen de siguiente manera. Los trabajos en la aerodinámica recortan 5,2 gramos del total, mediante la adopción de una rejilla para el radiador, la inferior y los tapacubos cerrados. Asimismo, se han montado un pequeño spoiler delantero, otro sobre el portón y deflectores de aire en las ruedas posteriores. De esta forma, el coeficiente aerodinámico Cx baja desde 0,33 a 0,30.
Menos peso y neumáticos más finos
En el motor, la optimización de los tiempos de inyección y de entrada de aire a través del turbo a través de la reprogramación del software, aporta otros 4,9 gramos. La reducción del peso se ha planteado de dos maneras: por un lado, se ha reducido en 10 kilos el peso total del coche (quitando la rueda de repuesto). Asimismo, se ha limitado a 1.144 kilos el peso máximo en orden de marcha (70 menos que en la carrocería de cinco puertas normal). Lo cual implica que determinadas opciones, no se puedan montar. Via peso, se reducen otros 4,5 gramos de CO2.
Finalmente, con el paso a neumáticos de medidas 175/70 sobre llanta de 14 pulgadas y el aumento de la presión hasta 2,9 y 2,7 delante y detrás, respectivamente, para reducir la resistencia al rodamiento, se consiguen los 1,4 gramos de CO2 que restan.
Los cambios realizados tienen otras ventajas añadidas, además de las ecológicas. Por ejmplo, la velocidad máxima aumenta en 8 kilómetros por horas hasta los 177; la aceleración de 0 a 100 baja dos décimas, hasta 12,9 segundos y la recuperación de 80 km/h a 120 km/h en quinta marcha es de 13,3 segundos (por 13,9 en la versión base).
Trasladado del papel a la realidad, todos estos argumentos se transforman en un coche con un motor algo rudo (por las vibraciones típicas de las mecánicas tricilíndricas) y una buena respuesta desde 1.800 vueltas. Sobre el comportamiento, no hay reproche tras una toma de contacto que fue, en realidad, una miniprueba de consumo. Esta consistió en un recorrido durante 150 kilómetros por todo tipo de carreteras y con importantes cambios de altura. El resultado final fue un consumo medio de 3,4 litros, con una velocidad media de 69,1 kilómetros por hora. Ahora bien, logrado practicando una conducción que, en ocasiones, no es la más recomendable. Lo cual no quiere decir ilegal o insegura.
Mejoras en el equipamiento
La comercialización del nuevo Ibiza Ecomotive, que tendrá un precio de 14.816 euros en la carrocería de cinco puertas, lo que supone un incremento de 700 euros respecto a la variante normal con la terminación Reference. Con esta, comparte un equipamiento de serie que incluye ABS, ESP, TCS + EBA, asistente de ayuda en pendientes (Hill Hold Control), testigo de pérdida de presión de neumáticos, seis airbags, equipo de audio con MP3 y cierre centralizado con mando a distancia, entre otros elementos. No obstante, las variantes Ecomotive, añaden espejos retrovisores y las manetas de apertura de las puertas en el color de la carrocería, los faros delanteros de doble óptica, así como una tapicería específica en el interior.
Opcionalmente , se pueden pedir el sensor de parking trasero, control de velocidad de crucero, aire acondicionado, faros antiniebla con función de luz estática de giro y distintos paquetes de elementos. Sin embargo, por la limitación de peso fijada por la marca, nunca se podrán solicitar el techo panorámico, las llantas de aleación, la suspensión deportiva o la rueda de repuesto de tamaño convencional.