UN MAL ORADOR QUE QUIERE DEJAR DE SERLO.
El príncipe heredero de Dinamarca, Federico, quiere mejorar su mala imagen como orador con la ayuda de un entrenador personal, según ha confirmado una portavoz de la Casa Real en Copenhague. Federico, de 39 años, cede así a la reclamación de las asociaciones deportivas danesas, que quieren que el hijo mayor de la reina Margarita ingrese en octubre de 2009 en el Comité Olímpico Internacional (COI). El príncipe, al que le gustan mucho los deportes, no lo hizo nada bien en su presentación como candidato. Según declararon altos funcionarios del organismo, habló "sin coherencia y sin conocer la materia". Sin una formación específica, no será posible lograr el objetivo, opinó el director del Comité Olímpico Danés, Niels Nygaard. La candidatura de Federico para el COI es polémica en Copenhague, porque como miembro de la familia real el príncipe no puede hacer declaraciones sobre cuestiones políticas. (Foto: EFE)