Martes, 26 de octubre de 1999 EL MUNDO periodico

ACTUALMENTE, EN EL MUNDO HAY MAS DE 100 PERIODISTAS ENCARCELADOS Y 38 REPORTEROS HAN SIDO ASESINADOS EN EL ULTIMO AÑO. SU DELITO, CONTAR LA VERDAD. LA CENSURA POLITICA, EMPRESARIAL O MEDIATICA EXTIENDE SUS REDES EN MUCHOS PAISES. ESTA ES LA OPINION DE CUATRO EXPERTOS SOBRE EL ESTADO DE LA LIBERTAD DE EXPRESION

DEFENDER LA INDEPENDENCIA Y LIBERTAD DE LOS PERIODICOS


ENRIC PASTOR

La libertad de prensa, en general, ha progresado durante los últimos 100 años. Si el siglo XVIII vivió el nacimiento de la libertad de prensa, el siglo XX ha servido para consolidarla. Esta fue la conclusión de la segunda mesa redonda del seminario que analiza los desafíos de la prensa escrita en el siglo XXI. Esta vez tocaba hacer un repaso a la libertad e independencia de los periódicos.

«La prensa ofrece los medios para la información y la opinión de los ciudadanos. Está recogido en las constituciones, que frenan las barreras que encuentra la difusión de informaciones y opiniones», introdujo Felipe Sahagún, miembro del consejo editorial de EL MUNDO y moderador de esta mesa redonda.

Sin embargo, a pesar del fin de los monopolios estatales de la información, la libertad e independencia de los periódicos se ve todavía dificultada en muchos países por cuestiones de todo tipo.

El caso más claro sería el grupo de países africanos, asiáticos y de Oriente Próximo, con gobiernos sin gran tradición democrática. Sahagún los denominó países sin ley, «desgarrados por sus conflictos internos, donde los grupos enfrentados tienden a controlar los medios». La prensa sería allí un arma de doble filo. «En ocasiones, la prensa se utiliza para salvar vidas; en otras, para potenciar el odio racial», añadió Sahagún.

Timothy Balding, director de la Asociación Mundial de Periódicos (WAN), abrió el fuego con algunas cifras, exponiendo el estado de la libertad de prensa en el mundo a finales de siglo y haciendo hincapié en las dificultades que encuentran los periódicos a la hora de ejercer ese derecho.

«La situación que voy a exponerles puede parecerles dramática», arrancó Balding. «Pero no hay que olvidar que se ha avanzado mucho durante el siglo XX gracias a la libertad de expresión».

Y el balance era dramático: en el último año han sido asesinados 38 reporteros en todo el mundo, 500 en los últimos 100 años. Actualmente, 100 periodistas están en la cárcel, al igual que intelectuales, poetas, escritores... Se sabe muy poco de su estado. Donde no se asesina o se tortura, los periodistas se encuentran con obstáculos políticos o económicos para desempeñar su trabajo.

Para Balding, el periodismo es «una profesión peligrosa. Los periódicos luchan contra la tiranía. Reflejar los hechos de una forma verdadera crea muchos problemas: suspensión de la profesión, cárceles, asesinatos...».

En Asia, 30 periodistas están en la cárcel y siete han sido asesinados. China tiene el siniestro récord mundial de periodistas en prisión (11) y su Gobierno ha prohibido tres periódicos este año e incluso va a comenzar la censura en Internet, prohibiendo el acceso a páginas web extranjeras.

En Oriente Próximo, la tortura y el encarcelamiento son prácticas comunes y en Suramérica, donde la prensa disfruta, en general, de mayor libertad, ha habido 14 periodistas asesinados, en especial los que escribían sobre la corrupción y la mafia de drogas colombiana o mexicana.

Algo está claro: el dinero influye. «Para la Asociación Mundial de Periódicos no existe libertad de prensa sin libertad económica», dice Balding. Rusia y su entrada en la economía de mercado son un ejemplo. «La situación ha abierto la prensa hacia los comerciantes y ahora elaboran su propia agenda política en los medios».

Balding está convencido de que la prioridad para ofrecer una prensa independiente es que exista libertad en las estructuras. «En algunos países, la WAN está ayudando a construir imprentas independientes y a la distribución».

«Ha habido muchos progresos», concluyó Balding. «El siglo XX ha visto tomar en serio la libertad de prensa en muchos países».

En muchos países, al parecer, menos en Camerún, donde trabaja Pius N. Njawé, director de Le Messager, Douala (Camerún), siguiente en la intervención. Njawé estuvo preso 10 interminables meses por publicar («en condicional», puntualiza) un paro cardiaco del presidente de la República. «Fue la gota que colmó el vaso, después de haber denunciado varias irregularidades del Gobierno».

«La situación de Camerún, en cierto modo, ofrece el reflejo de la situación de la libertad de prensa en Africa», declaró Njawé. De los 100 periodistas encarcelados que hay en el mundo, unos 40 lo están en Africa, 10 de ellos en Sierra Leona.

Njawé todavía recuerda los tiempos, no muy lejanos, en que un censor decidía lo que debían leer los 12 millones de habitantes de Camerún, un país que ha mantenido la censura legal hasta enero de 1996. Y también recuerda como lograron evitarla: «Usábamos el fax para enviar información sobre la situación del país al extranjero. Descubrimos que el acceso a la información era incontrolable».

Tras eliminar la censura legal, el Gobierno usó subterfugios para perpetuarla. «La censura pasó de los despachos a los tribunales y se situó en la figura del juez», explicó Njawé. «En nuestro país, la justicia depende del Poder Ejecutivo. A fecha de hoy tenemos 140 juicios, unos 20 todavía están pendientes».

EL MAYOR RETO

Para Njawé, la independencia es el mayor reto para la prensa del próximo milenio. Pero aún existe un problema serio: «Dejarse atraer por tentaciones como regalos, ayudas económicas... que desembocan en la falsificación de la información, afectando a toda la profesión. En los cuatro años que llevo de batalla contra el Gobierno de Camerún me han ofrecido incluso puestos en el Gobierno».

El director de Le Messager destacó el papel del periodista en un sistema democrático, cuya labor social «es tan importante como la de un ministro»

A pesar de que la televisión y la radio aún siguen controladas por el Estado -pese a que hace 10 años se privatizó el servicio-, Njawé adelantó que tiene previsto inaugurar una radio pirata el próximo 1 de noviembre. «Os ruego que nos ayudéis», pidió Njawé.

De América Latina, el director de El Mundo de Caracas (Venezuela), Teodoro Petkoff, destacó que, dado el proceso de democratización, se podría decir que los problemas de libertad de expresión no tienen menor envergadura. «Atentados contra la libertad de expresión convencionales no hay», señaló Petkoff. «La libertad de expresión es respetada, pero los gobiernos usan otros medios, como los fiscales. Y en México y Colombia, por ejemplo, es peligroso ejercer el periodismo debido a las mafias, pero el aspecto político no es preocupante».

Sin embargo, Petkoff resaltó otro tipo de censura, más preocupante por su invisibilidad. «Lo más difícil de enfrentar ahora son las amenazas a la libertad de expresión que provienen de los propietarios. Cuando los dueños ejercen censura y ordenan líneas que deben ser seguidas, nadie lo nota, nadie lo sabe... Puede ser un atentado bastante grave. Seguro que en el futuro serán menores los problemas de libertad de expresión por parte del Gobierno y mayores por parte de los dueños».

En América Latina, explica Petkoff, la prensa está en manos de grupos familiares. «Muchas veces, estos intereses particulares pueden primar en la línea editorial del periódico y desembocan en ciertos problemas».

Es el caso de la nueva Constitución que, a través de una Asamblea Constituyente, está redactando Venezuela. Un grupo de periodistas, avalados por el Colegio, presentó ante la Asamblea un proyecto de artículo sobre la libertad de expresión. En dicho artículo se trataba el tema del derecho a la información veraz, a recibir una información oportuna e imparcial, el derecho del ciudadano a obtener una rectificación por parte del periódico y el derecho de réplica.

Estalló la polémica. Los propietarios de los medios escritos y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se han opuesto ferozmente a la introducción del término información veraz. «¿Por qué no quieren?», se preguntó Petkoff. «En países como Chile o Ecuador está consagrada, desoyendo planteamientos de la SIP. Uno de sus argumentos es: ¿quién decide qué es información veraz? ¿El Gobierno o los propios interesados? Para mí, la información veraz es el compromiso ético que debe presidir la conducta del medio. Elhecho de introducir este término en una Constitución no garantiza su cumplimiento».

El derecho a la réplica también ha suscitado debate. «Un importante editor se oponía a introducir réplicas en su periódico porque restaba espacio informativo. Parece que no sabe que, si lo que quiere ganar es espacio, debe ofrecer una información veraz, que no dé pie a la réplica».

EEUU tampoco se salva de las trabas a la libertad de expresión. Paul C. Tash, director del St. Petersburg Times y presidente de la Comisión de Libertad de Información de la Asociación Norteamericana de Directores de Periódicos, explicó que, superadas las barreras del Gobierno y en plena democracia, ahora existen tres nuevas amenazas en EEUU contra la libertad de prensa.

LA CONCENTRACION

La primera, la concentración de la titularidad de los medios en las empresas más grandes. «Los periódicos están siendo comprados por empresas editoriales más grandes. Un ejemplo de periódico independiente es el St. Petersburg Times, que ofrece una voz particular. Las grandes empresas tienen que buscar rentabilidad. La avaricia está estropeando el negocio de la prensa», sentenció Tash.

La segunda, la falta de diversidad en los contenidos. «La prensa necesita reflejar la comunidad, la diversidad demográfica: negros, mujeres... Los gobiernos no son los únicos que censuran».

Y la tercera, la percepción de los lectores. «Es posible que se estén erosionando los principios básicos que rigen nuestro trabajo. La cobertura es cada vez menos importante y se vuelve casi frívola. La defensa de la libertad de expresión pasa por el reconocimiento público de la importancia de nuestro trabajo. Si trabajamos trivialmente, los principios que defendemos también serán infravalorados. Más de la mitad de personas en un estudio creía que la prensa tenía demasiada libertad. Los americanos están rechazando la libertad de prensa. Da pavor».

En resumen, la libertad de prensa en el mundo es bastante frágil, pese a los logros. Pero las observaciones de la WAN aún preocupan: en más de 50 países, donde hay oposición al Gobierno, siguen las torturas y encarcelamientos de periodistas. La WAN continúa utilizando su sistema de protección para periodistas víctimas de excesos y denuncia los casos donde la libertad es violada. Hay mucho que hacer. «Cuando un periodista tenga problemas, cada cual que reaccione a su manera», destacó Njawé. «Siempre será útil».

PAUL C. TASH

DIRECTOR DEL DIARIO «ST. PETERSBURG TIMES» / FLORIDA

Se dice pronto: 21 años. Ese es el tiempo que lleva Paul C. Tash en el St. Petersburg Times, uno de los más importantes diarios de Florida, con una difusión media de 360.000 ejemplares. Comenzó haciendo pinitos como reportero, pasó luego a ser jefe de la sección local, fue corresponsal en Tallahassee, en Washington... Y hoy, con 45 años, es director y vicepresidente del rotativo. Además, Tash es un hombre muy preocupado por las cuestiones relacionadas con la libertad de prensa. No en vano, preside la Comisión de la Libertad de Información de la Asociación Norteamericana de Directores de Periódico y es miembro del Comité para la Protección de Periodistas. «Hace 15 años, participé en un programa de intercambio con un periódico de Nairobi. Ahí me di cuenta de que si estuviera a cargo de ese periódico, nos hubieran cerrado la redacción y yo estaría en la cárcel. Me sorprendí con la valentía que mostraban al trabajar cada día». Y comenzó entonces una lucha por la libertad de prensa que se prolonga hasta hoy.

PIUS N. NJAWE

DIRECTOR DE «LE MESSAGER» / DOUALA (CAMERUN)

El periódico que dirige este camerunés de 42 años es uno de esos medios emblemáticos en la defensa de la libertad de expresión: en la década de los 80, la publicación salía a la venta con columnas blancas allí donde el censor había ejercido su trabajo... A Pius N. Njawé, que va por ahí presumiendo de hija y con una permanente sonrisa posada en los labios como una mariposa, no le faltan motivos para torcer el gesto: en diciembre de 1997 fue detenidopor informar sobre un posible ataque cardiaco del presidente de Camerún, Paul Biya, durante un partido de fútbol; no salió de prisión hasta casi un año después. «Las condiciones de detención que me han puesto son terribles», escribía desde el otro lado de las rejas. «La mayoría aquí son ladrones, asesinos o traficantes, lo que comporta disputas y agresiones». También fundador de Le Messager, que en noviembre celebrará su vigésimo cumpleaños, Pius N. Njawé ganó la Pluma de Oro de la Libertad, galardón concedido en 1993 por la Asociación Mundial de Periódicos.

TIMOTHY BALDING

DIRECTOR GENERAL DE LA ASOCIACION MUNDIAL DE PERIODICOS (WAN)

«Siempre quise ser periodista, siempre he sido un periodista», confiesa este británico de 45 años, director general desde 1987 de la Asociación Mundial de Periódicos (WAN), organismo en el que ya anteriormente había desempeñado los cargos de subdirector y director adjunto. Y, sin lugar a dudas, Timothy Balding puede presumir de precocidad periodística. Con 16 años ya estaba al pie del cañon, trabajando como reportero del diario Reading. Con 18 años, ya había escalado hasta el puesto de jefe de la sección de Reportajes. Hoy, este hombre de ojos claros y barba cana lucha a brazo partido desde la WAN por la libertad de prensa. Y denuncia: «En China, por ejemplo, la policía informática está creando una barrera política para que no haya acceso a las páginas web extranjeras». Y sigue poniendo el dedo en la llaga: «El año pasado, en Serbia se publicó una ley que limitaba la libertad de prensa. Milosevic ha utilizado la prensa para potenciar el odio».

TEODORO PETKOFF

DIRECTOR DEL DIARIO «EL MUNDO» / CARACAS

Hace sólo siete meses que Teodoro Petkoff fue nombrado director del rotativo El Mundo, de Caracas, Venezuela. El poco tiempo que lleva en el cargo ha sido sin embargo suficiente para que este hombre decidido y peleón llevara a cabo una pequeña revolución en el periódico: «Lo primero que he hecho ha sido poner el editorial del diario en primera plana», dice sonriendo con cara de pillo. «Y la revolución no ha hecho más que empezar», advierte. Profesor, diputado, ministro, escritor, periodista... Petkoff es un tipo lleno de inquietudes. Nacido en Maracaibo, estudió Economía en la Universidad Central de Venezuela y, tras graduarse, se convirtió en profesor agregado en ese centro. Interesado siempre en la política, fue diputado en el Congreso de la República hasta 1989. Y, entre 1996 y 1999, ocupo el cargo de ministro de Coordinación y Planificación. Además, es autor de numerosos libros. Entre otros, Socialismo para Venezuela y Por qué hago lo que hago.